El 20 de diciembre pasado leí un artículo de Infobae sobre la palabra del año 2025. E inmediatamente pensé: «Esto lo quiero para mi primer artículo del 2026». No porque fuera una simple curiosidad lingüística, sino porque capturaba perfectamente algo que estamos viendo y sintiendo al consumir redes sociales. La palabra era slop.
Diciembre es el mes de los cierres contables, las retrospectivas de ventas, las proyecciones financieras… y también de las fiestas navideñas. Pero hay un activo estratégico que muchas veces pasa inadvertido en estos balances de fin de año: evaluar los contenidos y la comunicación de su marca.
Este no es un ejercicio cosmético ni un lujo para empresas grandes. Es una necesidad para cualquier emprendedor(a), equipo de comunicación o marketing, marca personal o PYME que quiera seguir siendo competitivo y crecer.
El criterio humano al escribir con IA es, en realidad, la capacidad de distinguir lo que tiene sentido de lo que no; lo que aporta valor de lo que solo suena bien. Es lo que permite decidir si un texto funciona.
En este septiembre de 2025 he cumplido 12 años dedicándome al copywriting a través de la Trastienda. Y en lugar de ponerme solemne, reflexiva o en modo “aprendamos juntos”, quiero aprovechar la ocasión para escribirte esta carta… a ti, marca que sientes que tu comunicación no impacta lo suficiente.
Encontrar las palabras correctas para redactar mensajes de marca efectivos no siempre es un proceso lineal. A veces, las ideas fluyen con claridad. En otras cuesta incluso arrancar.
Sé que hoy en día recursos como Perplexity, Gemini, Claude, Chat GPT o cualquier otra similar, pueden ayudarnos casi desde cero en estos procesos de ideación. Pero a veces ni siquiera sabemos qué pedir, o en qué dirección “pelotear” ideas para después iterar.
Vivimos en la era del scroll: las personas decidimos en menos de tres segundos si vemos un video o no. Y en ese espacio diminuto, lo que marca la diferencia no es el tema del video o la musicalización. Es el gancho. Por eso, si sus videos no están generando las vistas o la conexión que espera, en este artículo voy a mostrarle cómo idear y escribir ganchos en videos cortos, todo desde una perspectiva de copywriting.
LinkedIn es una de las redes profesionales más importantes para construir su marca, conectar con colegas, clientes y aliados; así como para abrir nuevas puertas laborales o de negocios. Sin embargo, hay un gran reto que muchas personas enfrentan y no solo al principio (cuando crean su perfil): saber qué publicar. Este es un problema muy común y por eso hoy quiero compartirle 5 claves de copywriting para LinkedIn que le ayudarán a crear contenido auténtico, cercano y que invite a la interacción.
Yo abrí mi cuenta en esta red social a finales de 2013, recuerdo que casi me tardé un día entero en escribir toda la información, en los distintos campos disponibles y que podía llenar. E ingenuamente pensé que ya con eso todo estaba hecho. ¡Ja! ¡Graaaaaan error de cálculo!
Unas semanas atrás, en una de las clases de Redacción y Argumentación que imparto en la Escuela Mónica Herrera, un estudiante me preguntó: “¿Se puede escribir con inteligencia artificial y conservar el toque humano?”.
Mis alumnos y alumnas están usando la IA para los proyectos que son parte de la clase, yo lo sé y la Escuela también; pero desde el primer día les pido e insisto que usen su voz, y ese es un punto crítico de su evaluación, de ahí su insistencia en descubrir el “secreto” 🤭.
Este artículo es mi pequeño homenaje a todas ellas: a las que superaron barreras desde principios del siglo XX y a las lideresas actuales que siguen marcando la pauta en diferentes partes del mundo.
Porque si algo está claro es que contar historias, persuadir y conectar a través de las palabras es un arte, y muchas de las mejores artistas de este campo han sido y siguen siendo mujeres.
Tal como ya lo he declarado en otros artículos de este blog, soy una persona tímida, y presentarme frente a un grupo de desconocidos no era algo que imaginaba disfrutando. Pero enseñar copywriting, storytelling y marketing de contenidos a más de 1000 profesionales, desde que comenzó mi aventura con la Trastienda en 2013, ha sido un auténtico regalo.